22 may. 2012

16+3+4+5+6


Dibujar su inicial por todos lados, e incluso tu mano. Sonreír cuando te habla como si fuera lo más gracioso del mundo y decirle con esa vocecita que es tonto. Creer que su olor ha de formar parte de cualquier molécula de oxígeno que inspires, que sus pupilas y sus iris van a acabar de trastornarte, porque esos ojos marrones son encantadores. Tararear esa canción porque así te acuerdas de él en todo momento. Eso, eso exactamente, es de lo que te hablaba.

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