31 may. 2011

amor lo llaman algunos..

Soy un rebelde, me despierto, desayuno lo que hay encima de la mesa, no suelo rechistar. Me ducho, lavo los dientes e intento peinarme. Tu recuerdo me entra por los cascos cada mañana, y me sale por las manos cuando tengo una libreta delante, a cualquier hora del día. Sé que no es amor, soy un romántico y quemo toda partícula de él con el poco alcohol que consumo, con sumo cuidado ando por los pasillos, temo verte cualquier día en frente, aún viéndote todos los días en mi mente. Moralmente estoy mejor, he asumido mi posición baja, repito lo que mi cabeza está pensando ahora mismo, soy el mejor escritor de no libros que he leído, no he leído más que libros, sencillamente, sencillo. Lucho contra el amor, sé que es 
algo a lo que nunca venceré, cuanto más fuerte pego, más débil me vuelvo, joder.

Joder, frente ese espejo manchado por el miedo, se muestra tu rostro con mirada fija, observando el espacio entre un objeto y otro, leyendo en el aire palabras invisibles. Has intentado matar al amor, y te has convertido en más amor del que llegaste a repugnar. Has esperado que se fuera, lejos de tu vida, y has llegado a pensar que así era, ilusa, en tus labios carmín se esconden millones de recuerdos, y son tus ojos quienes me dicen que han atacado tu corazón. No hay paz en el amor, es una guerra continua, donde el que cada mañana continúa es porque ha sabido rendirse, donde si estás muerto eres un valiente, sí, pero un valiente muerto no es nada. Fuera del color rosa y alas de hadas, el amor es el capricho más caro, del que unos disfrutan, y otros padecen. Unos saborean cada una de las 
letras, otros, rompemos la cadena que las une.


Fuerte, como cada una del las gotas comprendidas en esa botella fría recién sacada del cubo de los hielos. Ágil como el viento, fino, danzando en forma de aire surcando copas de árboles, mientras los secretos de la física consiguen que silbe ente balcones de piedra húmeda, abandonada de la vida pues, los billetes se han marchado y con ellos nosotros, simples marionetas deshecho de la naturaleza. Nos arrastramos como serpientes, pero no cazamos como ellas. Mientras todo esto ocurre, huyo de todo lo que escribo, me escondo en el romanticismo, soy un rebelde, lo he asumido. Y como una barca de papel, floto mientras puedo deseando empaparme de la poca vida libertada y ahogarme en ella. Y ahora anuncio que el brillo de tus ojos ya no dan energía a las células fotovoltaicas integradas en mi pobre corazón, soy un desgraciado, léeme, ésto es lírica pura, no dura, solo cutre, escrita mientras mis ojos sudan dolor en forma de lágrimas, sigo siendo el mejor escritor, y vivido lo vivido, mi corazón parece bombear mierda y mi culo cagar sangre. Tengo hambre de victoria, con mérito, pues nunca he probado la gloria en mi ser, el dilema de "ser o no ser", depende de con quién, y mientras dejo caer mi capa negra y con ella todo lo que representa, enseño una falsa sonrisa como si nada ocurriese. Padece, muere y resucita hoy Soul, nunca jamás leerás de nuevo algo como ésto, ¿fin?

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